ENSEÑANZAS :

Libertad de acción
Lama Guendun Rinpoche


Lama Guendun RinpocheTodos estamos buscando la felicidad e intentando evitar el sufrimiento; todos tratamos de hacer lo posible para vivir cómodamente y librarnos de aquello que nos es desagradable o que nos hace sufrir. En medio de este conflicto de intereses, nadie tiene mucha libertad de elección. Todas las situaciones han sido tejidas por los pensamientos, las palabras y las obras acumulados a lo largo de incontables vidas anteriores las cuales han sembrado las semillas del karma que experimentamos en el momento actual. Todos nos encontramos atrapados en esta red de karma maduro, de modo que, nos guste o no, nos vemos arrastrados por la fuerza de los acontecimientos, sufriendo incluso más aún porque lo que nos sucede ocurre a pesar de nuestros deseos sean contrarios.
El Buda dijo que si queremos saber lo que hicimos en el pasado, tenemos que fijarnos en nuestra vida actual, y que si queremos saber lo que seremos en el futuro, sólo tenemos que fijarnos en lo que ahora estamos haciendo. Es una declaración importante porque nos permite entender por qué pasamos por las experiencias que estamos atravesando. Si somos alguien de talante naturalmente alegre, siempre con buena salud, de vida fácil, entonces podemos concluir que nos estamos beneficiando de las acciones positivas que hemos acumulado en nuestro pasado. Si, por el contrario, estamos a menudo enfermos, enfrentados a problemas, si no tenemos suerte, entonces todo se debe a las cosas negativas que hemos hecho en el pasado, de manera que no hay por qué culpar a los demás de lo que nos está pasando ahora. Puesto que se debe a nuestro karma pasado en proceso de maduración, no podemos hacer nada al respecto y la única opción que tenemos radica en cómo reaccionemos a los acontecimientos.
La verdadera libertad significa escoger reaccionar de una manera positiva a lo que está pasando, asegurándonos que el comportamiento elegido es virtuoso y que nos aportará la clase de experiencias futuras que nos gustaría tener. Reconocemos que el sufrimiento procede de las acciones negativas y que la felicidad procede de las acciones positivas. Depende pues de nosotros elegir la opción correcta. Por ejemplo: si alguien se comporta agresivamente con nosotros, eso se debe a que el karma que hemos acumulado previamente ha madurado sin que podamos impedir que se manifieste. Si escogemos reaccionar agresivamente, esto sólo servirá para perpetuar la misma situación. Si, por el contrario, practicamos la paciencia y la bondad hacia la otra persona, estamos creando las causas de nuestra felicidad futura. Estamos eligiendo la opción correcta. Eso es libertad de acción.