ENSEÑANZAS
:
No
hace falta demasiada tradición
Kunzig Shamar Rinpoche
Conferencia
en Vienna, Septiembre 1993.
Algunos
practicantes occidentales conciben el Budismo Tibetano como
una mezcla entre la práctica de Dharma y la tradición
Tibetana. A menudo, no son capaces de discriminar entre ambas.
Es muy importante conocer la diferencia entre tradición
y Dharma.
Las
biografías de Milarepa, Marpa, y Gampopa se refieren
al Dharma en su estado puro. Todo sobre estos grandes maestros,
desde el modo en que vivieron hasta la forma de enseñar
se considera auténtico dharma. Por ejemplo, Marpa llevó
las enseñanzas de India a Tibet para transmitírselas
a los tibetanos. En primer lugar, estudió el dharma en
India de acuerdo a la tradición india. Naropa, su maestro,
vivía en India. La mayoría del tiempo Naropa estaba
desnudo, y a veces vestía ornamentos de Heruka, considerados
como la tradición de algunos yoguis indios en aquellos
días. Pero Marpa nunca dijo a los tibetanos que copiaran
la forma de vestir de Naropa. Cuando Marpa enseñó
en Tibet, no introdujo ningún atuendo indio tal como
los hábitos de saddhu. Sus seguidores tibetanos
continuaron llevando la chuba, típico atuendo
tibetano. Marpa enseñó el Dharma de forma eminentemente
pura.
En
Occidente, hay personas que han leído mucho sobre "Lamas
Tibetanos". Algunos estudiosos occidentales han viajado
a Tíbet en busca de aventura. Más adelante, en
América, Lobsang Rampa escribió libros llenos
de fantasías, incluyendo historias de viajes astrales:
mensajes que se trasmiten de mente a mente. De esta forma, el
resultado a obtener de la meditación por los practicantes
Budistas es la habilidad para comprender los fenómenos
sobrenaturales y leer el pensamiento. Cuando se llega a alcanzar
un buen nivel de meditación, el practicante es capaz
de saber cosas increíbles. El Buda, por ejemplo, conoce
todos los pensamientos de todos y cada uno de los seres sintientes.
Desgraciadamente, Lobsang Rampa presentó de forma inadecuada
estos poderes especiales. Pretendía que fuesen poderes
místicos. Creó la ficción de que una persona
puede enviar a otra su mente para leer sus pensamientos. Sus
libros influyeron de forma errónea y negativa en la idea
de Occidente sobre Tíbet. Más adelante, una vez
fueron traducidas las biografías en los distintos idiomas
occidentales, se incluía todo el "espectáculo
sensacionalista". De esta forma, se desarrollaron muchas
falsas ideas sobre los santos budistas tibetanos. Un ejemplo
de ello es la afirmación de que todos volaban.
La
mayoría de los occidentales creen que todos los lamas
tibetanos son totalmente puros. Sea lo que fuera que el lama
haga, pensarán de esta forma "Ah, debe haber algún
sentido profundo detrás" .Cuando un lama se comporta
de un modo un tanto inusual, debe haber algún motivo.
Asumen que el lama debe haber percibido algo en sus mentes.
Esta es mi experiencia con algunos occidentales
Otro
error conceptual de los occidentales es pensar que es importante
incluir toda la tradición tibetana en la práctica
de Dharma. Creen que el sistema de los monasterios en Tíbet
está relacionado con la iluminación. Hoy en día
la gente puede fácilmente viajar a Tíbet. A menudo
se sorprenden con la realidad con la que se encuentran allí
– resulta tan diferente de la idea que tenían. A menudo
se preguntan: "¿Qué es esto? Los lamas son como
nosotros y tienen los mismos problemas". Algunos vuelven
totalmente confusos. Pero la verdad es que los lamas son sencillamente
seres humanos. En Kathmandu, se puede incluso ver a monjes que
frecuentan casinos. Puedo decirlo abiertamente porque muchos
de vosotros lo habéis visto, no es un secreto.
¿Cómo
funciona el sistema tibetano de los monasterios?
Hace
mucho tiempo se introdujo en Tíbet un sistema por el
cual se llevaba a los niños a los monasterios desde muy
pequeños, donde se les alimentaba y cuidaba de forma
gratuita. El territorio que se considera hoy en día como
Afghanistan, una vez fue un "Reino Vajrayana" llamado
Oddiyana, gobernado por un rey muy realizado. Había alcanzado
la Iluminación y enseñado a todos sus súbditos,
que también se iluminaron; de esta forma el reino desapareció.
Por aquel entonces había un rey tibetano que quiso hacer
lo mismo; quería acabar con el samsara dejando que el
reino del Tíbet desapareciera, para lo que introdujo
nuevas leyes. Se levantaron monasterios por todo el país.
Monjes y monjas recibían comida gratuitamente, y la cosecha
de los granjeros iba a parar a los monasterios. Como resultado,
las personas se hicieron monjes no sólo para alcanzar
la iluminación, sino también porque había
comida gratuita. Existían monjes iluminados pero no era
el caso la gran mayoría; quizás uno entre un millón.
Los seres iluminados eran escasos porque había demasiadas
distracciones. Había suficiente para comer, y no mucho
que hacer. Ninguno de ellos practicaba como lo hizo Milarepa
en su época. Sin embargo, había un monasterio
en cada valle y todo Tíbet repleto de monasterios que
albergaban una grandes administraciones.
Al
principio había un maestro que fundó un monasterio
correctamente. Comenzó con un centro de estudio y meditación.
Su deseo era el de preservar las enseñanzas, impidiendo
que desaparecieran. En aquel tiempo no existía el sistema
de Tulkus (sistema de reconocimiento de maestros budistas conscientemente
reencarnados). Le correspondía entonces al hijo tomar
la responsabilidad del monasterio como sucesor del padre. De
esta forma se expandieron muchos monasterios Kagyu. Pero con
el tiempo las cosas fueron deteriorándose. Los monasterios
se convirtieron en pequeños reinos con arrogantes gobernantes.
A menudo eran muy astutos; sabían que los líderes
espirituales iban a tener control sobre la gente. Entonces introducían
un líder espiritual, pero trataban de asegurarse de que
el poder permaneciese en sus manos. Eran estrategias muy políticas.
Detrás de la apariencia espiritual había mucha
política.
Todos
los monasterios poseían terrenos; a veces eran extensas
propiedades. Cuando los monasterios tocaban sus fronteras, cada
uno quería proteger su propia tierra. Si un animal de
un lado cruzaba la frontera, se lo quedaban allí. Algunas
veces surgían disputas por los límites del terreno.
Los campesinos trabajaban la tierra como esclavos de los monasterios,
y los gobernantes reinaban como dictadores. .
El
verdadero dirigente del país no tenía ningún
poder. Cada monasterio se gobernaba con dominio absoluto. Había
luchas constantes entre los monasterios. El Gobierno se encontraba
impotente. Fue más adelante que consiguieron tener más
influencia y se organizaron tal como los monasterios habían
hecho. El país estaba controlado de forma estrictamente
religiosa. Los reales practicantes no formaban parte de la administración.
Los buenos maestros y monjes practicaban en soledad. Casi nadie
alcanzaba la iluminación en un monasterio. Los monjes
estaban estrictamente organizados por la administración.
La religión y la política estaban muy entremezcladas.
Los políticos utilizaban la religión para controlar
a la gente. El problema no eran los maestros iluminados sino
los que administraban. Desgraciadamente, los occidentales creen
que todo en los monasterios tibetanos estaba relacionado con
el Dharma. Piensan que un monasterio es un gran mandala, cada
monje es un aspecto de Buda y el guru Dorje Chang.
La
gente también cree que los tronos de los lamas forman
parte de la práctica de Dharma. De hecho pueden ser a
menudo una fuente de confusión. Vamos a tomar como ejemplo
el hecho de que habéis preparado un trono para mí.
Estoy sentado en él. Si no hacéis lo mismo con
otro maestro surgen los problemas. Esto es una forma de política.
Si hubieseis instalado una bonita silla nadie tendría
problemas con ello. Los lamas tibetanos de avanzada edad, incluso
aquellos buenos y amables, están habituados a ciertas
costumbres basadas en su cultura. Cuando vienen a Occidente,
la ausencia de acompañamiento musical tibetano, o un
trono sin un bonito brocado cubriéndolo, les puede hacer
sentir que se está perdiendo algo. Pueden incluso decirte
que debes colocar todo de cierta forma. Entonces puedes llegar
a la conclusión de que forma parte de la práctica.
Si lo haces, estás construyendo la tradición tibetana
en Occidente. No creo que estos protocolos tibetanos van a durar,
y si lo hacen, van a constituir una fuente de conflictos en
el futuro. ¿Quién debería tener un trono más
alto? Alguien se va a ver obligado a tener uno más bajo.
Y de esta forma pueden surgir muchos problemas.
Tienes
que saber discriminar entre Dharma y tradición. Cuando
aparecen problemas, entender que no provienen los maestros iluminados,
sino de los que administran. Incluso los chinos comunistas que
no creen en absoluto en religión, no obstante, a veces
la utilizan para lograr sus fines políticos. Esto ocurre
porque el sistema administrativo está muy instalado y
es sumamente poderoso. En Occidente no tenéis que adoptar
los aspectos administrativos y políticos. No quiero decir
que vuestros maestros se tienen que sentar en el suelo, o que
os sentéis dirigiendo vuestros pies hacia ellos. Simplemente
que no hace falta demasiada tradición.