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ENSEÑANZAS
:
SIETE
PUNTOS SOBRE LA MEDITACIÓN #1
Kunzig Shamar Rinpoche
El
propósito de la meditación es realizar la verdadera
naturaleza de la mente, alcanzar el estado de Buda. La mente es
la base tanto para nuestras experiencias presentes de existencia
condicionada como para la iluminación. La iluminación
es la realización de la verdadera naturaleza de la mente,
mientras que la vida ordinaria no es consciente de esta naturaleza.
¿Qué quiere decir que todo es una apariencia de
la mente? En el presente experimentamos estados de confusión
de la mente que resultan en emociones perturbadoras como la cólera,
el apego, la ignorancia, los celos y el orgullo. Las emociones
perturbadoras no afectan la verdadera naturaleza de la mente.
Normalmente, cuando experimentamos emociones perturbadoras tendemos
a actuarlas. Estas acciones van a quedarse imprimidas en la mente
en forma de hábitos o tendencias que nos llevarán
a experimentar el mundo de cierta manera. Cuando alguna de las
tendencias se activa, va a crear la apariencia de un mundo ilusorio.
Incluso la más mínima impresión en la mente
puede conllevar a una vida entera de ilusión. Las bases
para experimentar el mundo de la forma que lo hacemos se encuentran
en nuestras acciones pasadas. De esta forma la mente perpetúa
la ilusión. No hay límites en el número de
impresiones que nuestra mente puede almacenar, cada una de las
cuales va a seguir creando el mundo ilusorio. La existencia condicionada,
o el mundo tal y como lo experimentamos hoy en día, carece
de principio y de fin. De esta manera, todo lo que experimentamos
es producto de nuestra mente.
El sentido de la meditación es proporcionar los medios
hábiles necesarios para disipar esta ilusión. Si
podemos eliminar la ignorancia por un instante, todas las impresiones
infinitas de karma van a desprenderse por si solas y de forma
natural.
Cada uno de los distintos linajes budistas enfatizan diferentes
tipos de meditación. En la tradición Kagyu, el Mahamudra.
En la tradición Nyingmapa, la práctica principal
es Maha Ati (Dzogchen en tibetano). En las tradiciones Guelugpa
y Sakyapa, la práctica de visualización del yidam
(divinidad) que implica la fase de disolución del aspecto
de sabiduría del yidam en uno mismo. Este es un tipo de
meditación profunda similar al Mahamudra. En la tradición
Theravada, la primera práctica es dejar que la mente repose
en la respiración o en una estatua de Buda, a la que sigue
la práctica principal de contemplación en la ausencia
de existencia del yo.
Todos estos tipos de meditación pueden resumirse en dos
categorías generales. La primera es la meditación
de calma mental que en sánscrito se denomina Shamatha (Shinay
en tibetano). La segunda es la meditación de la visión
profunda o Vipashyana en sánscrito (Lhagthong en tibetano).
De esta forma todas las prácticas de meditación
budistas pueden agruparse en calma mental y visión profunda,
o Shamatha y Vipashyana. A continuación se abordará
la presentación de Shamatha y Vipashyana que se explica
en siete puntos.
Uno
Las
Condiciones para practicar la meditación
El primer punto habla de las condiciones externas las bases
para la práctica de shamatha y vipashyana. Se refiere a
poseer un lugar adecuado para meditar, un lugar libre de obstáculos.
Por ejemplo, hay lugares en los que la gente tiene prejuicios
contra la meditación lo que puede crear problemas. Los
mejores lugares para meditar son aquellos que han sido bendecidos
por practicantes del pasado. A su vez necesitamos poseer ciertas
condiciones internas para meditar de forma adecuada. La primera
cualidad es no tener mucho apego a los objetos sensoriales externos
y no estar demasiado preocupados en conseguir lo que queremos.
Simplemente necesitamos tener pocos deseos.
La segunda cualidad es sentirse satisfecho o contento con la situación
en la que uno se encuentra. La forma de desarrollar estas dos
cualidades queda reflejada en cómo los padres hablan a
sus hijos sobre la meditación. Si los padres son buenos
practicantes alentarán a sus hijos diciéndoles:
Intenta no ser muy ambicioso. No luches demasiado por conseguir
bienes externos. Siéntete satisfecho con lo que tienes
y de esta forma serás capaz de practicar la meditación.
Sino vas a malgastar tu tiempo. Los padres que no practican
la meditación dan el consejo contrario: Deberías
esforzarte mucho y ser muy ambicioso. Deberías intentar
ganar mucho dinero y progresar. Adquirir propiedades y guardarlas
. De otra manera malgastarás tu tiempo. En estos
ejemplos podemos ver como fomentar estas cualidades de forma adecuada.
La tercera cualidad es no verse involucrado en demasiadas actividades
o responsabilidades. Si estamos demasiado ocupados no vamos a
ser capaces de practicar la meditación.
La cuarta cualidad es tener una conducta adecuada. Significa que
evitaremos acciones negativas que dañan a otros. Todos
los votos budistas están relacionados con evitar acciones
que producen karma negativo. Hay distintos tipos de votos: los
votos de laico, de monje novicio, de monje ordenado, y de Bodhisattva.
Resulta beneficioso para los laicos que practican la meditación
haber tomado los cinco votos de laico, que en sánscrito
se conocen como los votos de upasaka. Los votos son evitar matar,
robar, mentir, dañar a otros sexualmente, y beber alcohol
y consumir drogas.
Siendo nuestra práctica principal el camino del Bodhisattva,
es importante tomar el voto de Bodhisattva que puede practicarse
como laico. Los monjes y las monjas también toman el voto
de Bodhisattva. Tanto los practicantes laicos como monásticos
pueden combinar la práctica del Bodhisattva con los votos
de upasaka. Por ejemplo, Marpa el traductor era un Bodhisattva
laico, mientras que el maestro indio Nagarjuna era un Bodhisattva
monje. Ambos estaban iluminados.
A continuación hablaremos de los requisitos para la práctica
de vipashyana. Resulta fundamental seguir y confiar en un maestro
adecuado, alguien que pueda explicar las enseñanzas correctamente.
En la tradición Theravada un maestro tiene que ser capaz
de explicar la meditación en la ausencia del yo desde la
propia experiencia. En la tradición Mahayana un maestro
debería comprender la vacuidad el Madhyamaka o las
enseñanzas del Camino Medio- y ser capaz de explicarla
claramente.
La segunda cualidad para practicar vipashyana es analizar adecuadamente
las enseñanzas que hemos recibido. Si hemos recibido enseñanzas
Mahayana sobre la vacuidad, deberíamos estudiar los distintos
comentarios y recibir instrucciones de nuestro maestro sobre cómo
interpretarlos. Después tenemos que analizar y contemplar
estas enseñanzas e instrucciones que nos van a beneficiar
considerablemente en nuestra práctica de vipashyana.
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